Aplicar una inyección subcutánea incluye los siguientes pasos básicos:  Reunir los implementos.    Una jeringa con una aguja conectada. Ampolla con el medicamento. Almohadillas embebidas en alcohol o alcohol desinfectante (al 70%). Recipiente para residuos biológicos peligrosos y cortopunzantes. Bolas de algodón. Guantes (opcionales).