Las personas con EAP también pueden notar:  Pulso débil, sensación de frío o cambio en el color de la pierna o el pie afectados. Úlceras que no sanan bien, caída del vello en la pierna afectada, o problemas en las uñas del pie afectado. Disfunción eréctil, o incapacidad para lograr o mantener una erección durante el sexo.