Si usted nota que hay sangre en su orina o en las heces (evacuaciones), contacte a su profesional de la salud. La sangre hace que la orina se vuelva de color rojo, rosado o color del té. La sangre en las heces hace que éstas se vuelvan de color rojo intenso o rojo oscuro o negro. Es posible que su profesional de la salud quiera examinarlo para asegurarse de que no haya sangrado interno en sus sistemas digestivo o urinario.