Cuando la sangre no fluye normalmente, pueden formarse coágulos en las venas. Estos coágulos se endurecen y forman bultos duros y muy dolorosos en las venas. Esta condición se conoce como “flebitis superficial”. Afortunadamente, este tipo de coágulos no son de los que preocupan a los médicos ya que no hay peligro de que éstos se desprendan y lleguen al corazón, a los pulmones o al cerebro.