La cánula interna se ubica dentro del tubo principal, que es la cánula externa, y requiere de cuidados. Un mecanismo de bloqueo, con un bloqueo por giro o por cierre a presión, lo asegura dentro del tubo externo. Según el material, la cánula interna puede ser descartable o no descartable. Se retira la cánula interna descartable, se desecha y se reemplaza por una nueva. Se retira la cánula interior no descartable, se limpia y luego se vuelve a colocar en la cánula exterior. Se limpia al menos una vez al día o según se recomiende.