Encienda la máquina aspiradora como se le indicó. Sumerja la punta del catéter de aspiración en el platón con agua. Pruebe la aspiración colocando su pulgar sobre el respiradero, o agujero, del catéter. Quite el dedo. Si su máquina de aspiración tiene un indicador, asegúrese de que no indique más de 80 a 100 milímetros de mercurio.