Asegúrese de que se examine el nivel de bilirrubina de su bebé. Una simple prueba de piel o de sangre puede ayudar a su médico a decidir si hay demasiada bilirrubina. Si su bebé deja el hospital antes de las 72 horas de haber nacido, usted debe llevarlo a un pediatra en un día o dos para asegurarse de que la bilirrubina no esté acumulándose.