Durante la TPN, se cubre la herida con un vendaje hermético. A continuación se aplica presión negativa. Se cree que la presión negativa ayuda a cicatrizar las heridas que tienen problemas para sanar por sí solas. Esta terapia mantiene la herida protegida de infecciones y del desbalance de humedad. También cierra la herida y promueve su cicatrización.