Los casos más graves pueden producir anafilaxia, una reacción potencialmente fatal que afecta a muchas partes del cuerpo a la vez. Los síntomas normalmente ocurren inmediatamente después del contacto con el látex, avanzan rápidamente y pueden causar una peligrosa disminución de la presión sanguínea, enrojecimiento de la piel y dificultad al respirar.