Una dieta saludable y el ejercicio periódico pueden ayudarle a mantener su movilidad. Pregunte a su profesional de la salud si tiene que evitar los ejercicios de alto impacto como correr. Si este es el caso, elija en cambio ejercicios de bajo impacto como nadar o andar en bicicleta. El entrenamiento con pesas, el entrenamiento de resistencia y el estiramiento también deben ser parte de su rutina de ejercicios.