Si los niveles altos de azúcar en sangre no son tratados por mucho tiempo, esto puede causar daños en el cuerpo. Pueden producirse problemas en la visión, como cataratas y daños en los vasos sanguíneos en la retina. También pueden verse afectadas otras partes del cuerpo, como:  Los huesos y las articulaciones. El corazón. Los riñones. Los nervios. Los dientes y las encías.