Si no se recibe tratamiento para la gota, ésta puede llegar a incapacitar a las personas que la sufren. No obstante, la mayoría de los pacientes no llegan a esa etapa porque por lo general la enfermedad se descubre y se trata a tiempo. Esta última etapa se conoce como gota tofacia. Las articulaciones pueden atrofiarse de manera permanente y también los riñones pueden verse afectados de manera irreversible.