La exposición a altos niveles de plomo tiende a aumentar los niveles de ácido úrico en sangre. Otras condiciones médicas que aumentan el riesgo de desarrollar gota incluyen:  Una lesión o cirugía reciente. Diabetes. Enfermedades cardíacas. Enfermedades renales. Síndrome metabólico. Sobrepeso u obesidad.