El objetivo del ejercicio aeróbico es incrementar la frecuencia cardíaca entre el 50 y el 75% con respecto a la frecuencia cardíaca máxima. Esto se llama la<I> zona óptima </I>de frecuencia cardíaca. Por eso, una persona de 40 años debe tener una frecuencia cardíaca entre 90 y 135 latidos por minuto mientras hace ejercicio.