Los riesgos y las complicaciones que acarrea retirar un pedazo de hueso de la pelvis comprenden dolor local, lesión y entumecimiento de un nervio que va al muslo y fractura del hueso pélvico. Existe un riesgo muy bajo de lesión en los intestinos o de formación de una hernia. Estas complicaciones son muy poco frecuentes y rara vez ocurren.